La tensión en esta escena es insoportable. Ver al Sr. Rivas siendo provocado por ese antagonista tan arrogante duele, pero la reacción del equipo al agachar la cabeza muestra su impotencia real. Justo cuando parece que todo está perdido, la decisión de Héctor de salir a la pista cambia el aire. Es ese momento clásico de (Doblado) Este chofer es imparable donde el héroe callado decide actuar. La mirada de la chica llena de culpa añade una capa emocional que hace que quieras gritarles que ganen. ¡Qué final tan épico!