Gabriel Moreno y Sofía Herrera estuvieron casados tres años. Él sacrificó su carrera para que ella brillara. Todo cambió cuando apareció el primer amor de Sofía. Sofía lo humilló, lo ignoró y nunca lo defendió. Tras el divorcio, Gabriel regresó a la abogacía. Nadie sabía que había sido el rey de la profesión. Cuando Sofía descubrió que su gran rival era su exesposo, ya era demasiado tarde.