Princesa sirena Sira fue capturada por Kael, general del tirano Malak. Él debía usarla para hallar la Fuente de Agua. Ella le reveló la verdad: Malak masacró a su clan y secó el mundo por inmortalidad. Kael la creyó, se unió a ella, pelearon... y murió para salvarla. Sira regresó con guerreros de cristal, caballos de fuego y un dragón divino.