Justo cuando pensaba que todo era tragedia, sacan el vale de regalo. La transición de gritos a regalos de lujo en Identidad equivocada es surrealista. Me encanta cómo el joven pasa de ser un agresor a un mensajero servicial. Ese vale cambia totalmente la dinámica de poder en la escena.
Esa mujer con el vestido azul y el sombrero negro tiene una presencia increíble. Su reacción al recibir el vale en Identidad equivocada dice más que mil palabras. Hay una frialdad calculada en su sonrisa que me pone la piel de gallina. Definitivamente no son víctimas inocentes.
La escena donde la llaman rata y se cae al suelo duele verla. Identidad equivocada no tiene piedad con sus personajes. La actuación de la mujer en el suelo transmite una desesperación real. Es difícil no sentir lástima aunque la trama sugiera que hay más detrás de todo esto.
El chico rizado es un misterio. Primero ataca y luego ofrece regalos en nombre del jefe. Su actuación en Identidad equivocada es fascinante por lo impredecible. Ese traje a rayas le da un aire de autoridad que contrasta con su juventud. ¿De qué lado está realmente?
La mansión de fondo es preciosa, pero lo que ocurre delante es terrible. Identidad equivocada usa el contraste visual perfectamente. Tener una fiesta o reunión en ese jardín y acabar con alguien en el suelo es un choque visual fuerte. La producción tiene un nivel cinematográfico alto.