Lo que más me gusta de Identidad equivocada es cómo la familia se cierra filas ante la adversidad. La chica en rosa apoyando a su madre mientras la otra llora es un contraste hermoso. Wes protegiendo a los suyos con firmeza. La chica en verde se dio cuenta demasiado tarde de con quién se metió. Una lección de vida envuelta en un drama hospitalero de alta calidad.
No me creo ni una lágrima de la chica en verde. Dice que admiraba a la familia, pero sus acciones decían lo contrario. En Identidad equivocada, la hipocresía se paga caro. La forma en que la Sra. Thompson la ignora mientras ella se arrastra por el suelo es la mejor venganza. No hay palabras que arreglen el daño hecho a Charlie y a su familia. Final perfecto para este arco.
La dirección de esta escena en Identidad equivocada es impecable. El encuadre de todos los personajes en el pasillo, las voces alzadas, el llanto. Se siente la angustia de la chica en verde al perderlo todo. La frase de Wes 'tantas palabras y ni una sola verdad' resume todo. Es un episodio que te atrapa desde el primer segundo y no te suelta hasta el final. ¡Impresionante!
La tensión en el pasillo del hospital es insoportable. Cuando Wes dice que no quiere volver a verles la cara, se siente el peso de su autoridad. En Identidad equivocada, la lealtad familiar es lo más importante y ver cómo defienden a Charlie de esos abusadores es emocionante. La chica en verde llorando y agarrándose a sus piernas muestra lo patética que puede llegar a ser la gente cuando pierde el poder.
Es fascinante cómo cambia el tono de la chica en verde cuando descubre la verdad. Antes presumía de cómo trataron a Charlie, y ahora ruega perdón a la Sra. Thompson. En Identidad equivocada, las consecuencias de tus actos te alcanzan rápido. La escena donde la mujer mayor la mira con ese desprecio silencioso mientras ella llora en el suelo es cinematografía pura. No hay perdón para la crueldad.